Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de septiembre de 2018

Las funciones del profesorado: PULSO AL FRACASO

Este último día de clase visionamos el documental Pulso al fracaso, emitido el día 16 de enero de 2010 por documentos TV. Sin duda, fue interesante y enriquecedor.  Trata un tema delicado y no para reírse o simplemente entretener (mi extraña adicción 😏), aunque lo hiciéramos en algún que otro momento.



Siendo sincero, yo nunca he estado en peligro de fracaso de escolar, por suerte; pero en mi vida si he conocido gente que lo ha estado. Aun así, puedo sentir empatía por los chicos entrevistados y en especial por Ainara, la han dejado sin autoconfianza.

El documental muestra el funcionamiento de un centro de segunda oportunidad en Madrid y su paso por el centro de varios jóvenes. La función que cumplen estos centros es muy importante, pero como se dijo en clase, no deberían de existir. Son un parche para un grave problema de nuestro sistema educativo, que incluso en comunidades autónomas de resultados excelsos en PISA, puede suponer hasta el 20 % del alumnado. Eso es mucha gente fuera del sistema escolar, privados de la posibilidad de obtener cualquier titulación para optar a un puesto de trabajo digno o indigno, hemos llegado a un punto en el que la titulación ni siquiera asegura un buen trabajo. 

Visualizamos este vídeo con el objetivo de poner en relación las funciones del profesorado que en él se observasen, con las que marca el artículo 91 presente en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación, en el título III, capítulo I.  En mi caso, me toco el segundo apartado: Los profesores realizarán las funciones expresadas en el apartado anterior bajo el principio de colaboración y trabajo en equipo.

Sí, es necesario hacer hincapié en el trabajo en equipo. Mucha gente piensa que por tener un jefe y unos compañeros de trabajo ya se es un equipo, pero, sin embargo, no todos los jefes están ahí por ser verdaderos líderes. En el caso de la educación, la directiva del centro debe de mostrar y demostrar su liderazgo, marcando un camino a seguir, pero siempre manteniéndose dispuesto al dialogo, a escuchar la voz de sus "inferiores", como puede ser durante los claustros de profesores.

En el documental se observa una presentación en la que la directiva expone los objetivos a seguir a los profesores en asamblea entorno a él. Pero no solo deberían de hacer piña los profesores, sino que también se debería de ser un objetivo el fomento del compañerismo y el trabajo en equipo entre los propios alumnos (no hablo de hacer simplemente trabajos en grupo). En el documental también hay ciertos momentos en los que se intenta: hubo un problema con un robo y la profesora les recuerda que son compañeros y deberían de solucionar sus conflictos dialogando. 

El fracaso escolar es un fracaso de toda la sociedad. Ninguno de estos chicos quiere ser un fracaso, ninguno de ellos debería de ser tratado como tal. El sistema educativo es quien debería de hacer examen de conciencia y procurar centrarse un poco más en el individuo, en comprenderlo e individualizar, en cierta medida, el paso de cada alumno por las instituciones educativas. Es idílico pensar que el profesor o la escuela van a tener al alumno siempre contento y atendido, como lo es, que el alumno siempre estará dispuesto a ir a clase y o aprender. 

Los "fracasados" no son una carga para el sistema, son un fallo de él y los políticos, como el Arquitecto, deberían de intentar reintroducir a todos aquellos Neo que se quedaron fuera de él, no vaya a ser que al final se llegue al punto de masa crítica y el sistema salte por los aires.

El profesor que acude a clase a recitar su materia está ya obsoleto. Las máquinas pueden hacer su trabajo, pero aún no son capaces de empatizar con los alumnos. Para que el trabajo de profesor sobreviva, el trabajo de profesor tiene que ser irremplazable, tiene que ser uno más humano. Los adolescentes, aunque tengan las hormonas revueltas, siguen siendo, después de todo, humanos.

lunes, 24 de septiembre de 2018

La educación en España. Vídeo "La educación prohibida"



En España estamos acostumbrados a oír hablar de nuestro sistema educativo cada dos por tres y nunca es por algo positivo: si el que habla es un estudiante, te dirá que son aburridas las clases y muchas de ellas inútiles; si el que habla es un profesor, que los alumnos son insufribles y no son valorados por su trabajo; si es un empresario, que el sistema actual no atiende a la demanda de empleo... Mucha gente a la que le digo cual quiero que sea mi futuro laboral se compadece de mí. ¿Tan malo es el sistema?

En mi opinión personal la característica que mejor define a nuestro sistema educativo es la de ser reacio a la renovación y reforma, a probar cosas nuevas y no tan nuevas que dan resultados en otros países. Además, siempre está patente ese sentimiento de que el verdadero objetivo de este sistema educativo es mantener entretenidos al máximo número posible de gente el mayor tiempo posible y no el crecimiento del individuo y la confección de un mejor ciudadano, sino de uno obediente, sin pretensiones intelectuales y sin capacidad ni intención de cuestionar la autoridad.

Este sistema parece estar diseñado para la simple obtención de aún, literalmente, papeles que indiquen lo que sabemos y las horas invertidas en ello. Unos papeles que certifican la idoneidad del individuo para una u otra labor, que cuanto más se avanza en el sistema educativo, más específica e inintercambiable se vuelve. Elegir un camino u otro durante los años de escolarización, marcará, en la mayoría de los casos, la vida posterior del individuo, encasillándolo en un área de conocimientos o profesional de la que raramente se podrá desligar.

La propuesta inicial en clase era el visionado del documental "La educación prohibida" estrenado el año 2012. Este documental argentino, pero con participación de múltiples profesores y educadores de diversos países hispanoparlantes, busca crear un debate en torno a la educación tradicional aún preponderante en la mayoría de países de habla hispana.

El documental da voz a estos profesionales que quieren que se produzca un cambio, podría decirse que casi revolucionario. Un cambio basado más en el alumno y sus necesidades específicas como individuo, más que en la enseñanza de unos contenidos rigurosos y despersonalizados a través de una metodología anclada en el pasado. Entre tema y tema, se da una pequeña explicación por parte de un narrador, el mismo durante todo el documental, sin embargo, el eje central es una historia ficticia en la que los alumnos de un instituto argentino se enfrentan a la directiva del centro para leer en público una carta-protesta. No hace falta decir que el instituto de esta historia y sus profesores no tienen nada que ver con las propuestas que hacen los profesionales que hablan durante el documental o las imágenes que muestran de diversos centros donde sí se aplican estas nuevas formas de docencia.
El documental cumple su función y abre un espacio para debatir entorno a la educación, sin embargo, se centra en una sola postura, la reforma del sistema actual, y no presenta una o varias voces discordantes y defensoras del mismo (quizás no existen). También tiene una duración quizás excesiva no tanto en minutos como por su variedad, debido a la multiplicidad de participantes y por el constante cambio entre la historia ficticia, la opinión de los educadores y las explicaciones del narrador.

En definitiva, el sistema actual necesita una reforma. ¿Cual? Ahí está la cuestión que deberíamos profesores (futuribles también) y alumnos decidir juntos, dejando fuera de la ecuación a los políticos, quienes en décadas nunca han sido capaces de ponerse de acuerdo y usan la educación como arma política.